Si eres trabajador formal y estás pensando en comprar casa, lo más probable es que ya te hayas hecho esta pregunta: ¿uso mi crédito INFONAVIT o voy directo con un banco? Es una de las dudas más comunes que escuchamos, y casi siempre llega acompañada de la misma frase: "es que no sé cuál me conviene más".

La respuesta corta es que no hay una opción mejor que la otra en abstracto. Hay una opción más adecuada para tu perfil, y eso depende de tu salario, del tipo de propiedad que quieres, del monto que necesitas y de cuánto tienes ahorrado en tu Subcuenta de Vivienda. En 2026, además, las reglas de ambos lados se movieron, así que vale la pena comparar con información actualizada.

Aquí te explicamos qué cambió este año en cada opción y, sobre todo, cómo reconocer cuál se ajusta mejor a tu situación.

Qué cambió en INFONAVIT este 2026

INFONAVIT ajustó varias de sus condiciones este año. El monto máximo de un crédito individual subió hasta aproximadamente 2.9 millones de pesos, aunque el monto final que te corresponde depende de tu salario, tu edad, tu capacidad de pago y el ahorro acumulado en tu Subcuenta de Vivienda.

La tasa de interés de INFONAVIT es fija durante toda la vida del crédito y se asigna según tu nivel salarial: de forma referencial, va desde alrededor de 3.76% hasta 10.45% anual. Quienes ganan menos suelen recibir las tasas más bajas.

También cambiaron las reglas de acceso. A partir de 2026, el derecho del trabajador es independiente del cumplimiento del patrón: si tu empresa tiene adeudos, INFONAVIT los cobra por separado, pero tu crédito sigue su curso. Además, quienes contrataron su crédito después del 1 de mayo de 2024 ya no pagan cuota de administración, y el esquema de puntos se flexibilizó para varios perfiles. Conviene confirmar tu situación específica antes de decidir, porque las condiciones generales pueden variar según cuándo y cómo se origine el crédito.

Qué ofrece la hipoteca bancaria en 2026

Del lado bancario, el contexto también se movió. En mayo de 2026 Banxico recortó su tasa de referencia a 6.50% y anunció el cierre de su ciclo de recortes. Eso da cierta estabilidad al costo del dinero, aunque no se traduce de forma automática en la tasa que te ofrecerá un banco.

Las hipotecas bancarias trabajan con tasas fijas referenciales que, dependiendo del banco y del perfil, parten desde alrededor de 9.15% y es común verlas en rangos cercanos a 10.5%–10.8%. Estos números son referenciales y cambian según las condiciones vigentes de cada institución y tu análisis particular.

La ventaja del banco no está solo en la tasa. Suele permitir montos más altos, financiar tipos de propiedad que el catálogo de INFONAVIT no cubre y ofrecer plazos más flexibles. Su desventaja es que el proceso exige más comprobación y comparar bien entre instituciones, porque la oferta varía mucho de un banco a otro.

Cuándo conviene cada opción según tu perfil

Como regla general, INFONAVIT suele ser una buena base para quien tiene un salario bajo o medio, busca su primera vivienda dentro del rango de monto que le corresponde y ya acumuló ahorro en su Subcuenta. La tasa asignada por nivel salarial puede ser muy competitiva en esos casos.

La hipoteca bancaria tiende a convenir cuando necesitas un monto mayor al que INFONAVIT te autoriza, cuando la propiedad que quieres no encaja en sus criterios, o cuando buscas plazos y condiciones más a la medida.

Y existe un punto intermedio que muchos pasan por alto: los esquemas cofinanciados, donde se combina el crédito bancario con el saldo de tu Subcuenta de Vivienda o con tu crédito INFONAVIT. Para varios perfiles, esa combinación abre opciones que ninguna de las dos vías ofrece por separado.

El error de comparar solo la tasa

El error más común al decidir es mirar únicamente la tasa nominal. Lo que de verdad refleja el costo de un crédito es el CAT (Costo Anual Total), porque incluye seguros y comisiones. De forma referencial, un banco puede mostrar un CAT cercano al 12.6%, mientras una tasa INFONAVIT baja todavía implica revisar el panorama completo: monto autorizado, plazo, seguros y flexibilidad.

Por eso la comparación correcta no es "INFONAVIT o banco" en general, sino "qué me ofrece cada opción a mí, con mi salario, mi propiedad y mi monto". Esa cuenta sí da una respuesta clara.

En resumen

INFONAVIT y la hipoteca bancaria no compiten: resuelven necesidades distintas. INFONAVIT suele brillar en primera vivienda dentro de rango con tasa por nivel salarial; el banco abre la puerta a montos mayores y más flexibilidad; y el esquema cofinanciado puede ser el que mejor aproveche lo que ya tienes.

Lo que puedes hacer hoy es reunir tres datos: tu monto autorizado de INFONAVIT, tu saldo en la Subcuenta de Vivienda y el rango de precio de la propiedad que te interesa. Con eso, la comparación deja de ser una corazonada.

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La información presentada es de carácter educativo y referencial. Las condiciones de cualquier crédito hipotecario dependen del perfil del solicitante, historial crediticio, avalúo de la propiedad y políticas vigentes de cada institución bancaria. Hypothek no garantiza aprobación ni condiciones específicas de crédito.